¿En qué casos se puede incapacitar a un adulto?
1105
single,single-post,postid-1105,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,side_area_uncovered_from_content,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-9.3,wpb-js-composer js-comp-ver-4.12,vc_responsive

¿En qué casos se puede incapacitar a un adulto?

Casos en los que incapacitar a un adulto

¿En qué casos se puede incapacitar a un adulto?

Algunas enfermedades —como las degenerativas o las mentales graves— pueden tener como consecuencia que la persona pierda su capacidad de gobernarse a sí misma y corra peligro de actuar en su perjuicio o en el de los demás. Para su protección, se creó la incapacitación; veamos en qué consiste y cómo puede solicitarse la incapacitación de un adulto.

¿Qué es la incapacitación?

La incapacitación es un proceso judicial que puede iniciar una parte interesada —el propio incapaz, su cónyuge, ascendientes, descendientes y hermanos— o el Ministerio Fiscal. Tras una serie de trámites y examen de pruebas, si el juez lo estima oportuno, declara la incapacidad de la persona; es decir, se le priva de la capacidad de obrar.

¿Qué es la capacidad de obrar?

Es la competencia para realizar actos jurídicos. Cuando una persona tiene mermadas sus capacidades, puede realizar actos que le perjudiquen o ser engañado fácilmente —como, por ejemplo, vender una propiedad a un precio muy inferior al de mercado—. Para evitarlo, otra persona realizará estos actos en su nombre.

¿Quién puede ser declarado incapacitado?

Según el Código Civil, las causas que justifican el declarar incapacitada a una persona son “las enfermedades o deficiencias físicas o psíquicas que impiden que la persona pueda autogobernarse”. Es decir, aquellas personas con enfermedades mentales graves, con discapacidad intelectual o con un deterioro de sus capacidades cognitivas que le impidan tener capacidad de obrar.

¿Qué ocurre tras la sentencia?

Si el juez declara la incapacidad de la persona, se designará un tutor que se encargará de proteger al incapacitado y a su patrimonio. Normalmente se elige a alguno de los parientes más próximos, que no tienen obligación de aceptar; pueden excusarse alegando enfermedad, ocupaciones personales o profesionales incompatibles, etc.

En cambio, si se acepta el cargo de tutor, debe realizar un inventario de los bienes del tutelado, informar todos los años de su situación personal y patrimonial, y rendir cuentas ante el juez cuando sea necesario.

Si no hay familiares o personas cercanas que puedan ejercer el cargo, se designará a una entidad jurídica sin ánimo de lucro que tenga entre sus fines la protección de incapaces.

¿Puede alguien con una enfermedad degenerativa nombrar a su futuro tutor?

Sí, cuando una persona prevé su futura incapacidad, puede designar a un tutor para cuando llegue esta situación. Para ello, debe otorgar un apoderamiento preventivo mediante escritura pública antes de sufrir la pérdida de capacidad.

En el caso de que alguno de tus familiares tenga sus capacidades mermadas y creas que debería ser incapacitado, no dudes en consultarnos. En ISD Abogados sabremos cómo abordar tu caso con la confidencialidad y tacto que requieren estos temas.

Abogados de confianza Derecho Civil

Valora este post
No Comments

Escribe un comentario